Estimados compañeros del PCC y el Gobierno de Artemisa y de San Antonio de los Baños:
Queridos Guillermo Solenzal, Viceministro de Cultura y Ramón Samada, Presidente del ICAIC.
Querida Alquimia Peña, Directora de la FNCL y compañeros miembros de los Consejos Superior y Rector:
Queridos amigos y amigas de la EICTV mis colegas de la Escuela, profesores y trabajadores, entre ellos los directores Edmundo Aray, Tanya Valette y Jerónimo Labrada, especialmente Jero, aquí desde el primer día.
Queridos, muy muy queridos alumnos y sus familias, puntal irremplazable de este proyecto:
No sé la fecha exacta, pero desde hace algún tiempo, la EICTV recibe a todos los que llegan, llegamos, con una imagen que nos remite al acto fundacional: Fidel, Gabo y Birri sonrientes, sosteniendo en sus manos el símbolo de la Escuela.
Con ellos y Julio vigilantes, la utopía siempre pareció más cercana. Contra toda prudencia, cordura y sensatez potenciaron ideas, ilusiones y quimeras. A Birri, el fundador, el cineasta, el Director, el cuerdo y el loco dedicamos esta graduación.
La Generación 26 los vio partir a él y a todos.
De algún modo, a quienes nos corresponde sostener el legado, percibimos ese sentimiento de orfandad que dejan los padres fundadores y una grieta más profunda en el camino a las aspiraciones primigenias. Con certeza, tal reto le imprime mayor sentido a nuestros propósitos y precisa, incuestionablemente, del acompañamiento que siempre hemos recibido del pueblo de San Antonio de los Baños y la provincia toda de Artemisa, del Ministerio de Cultura y el ICAIC, de la FNCL, de la CAACI e Ibermedia, de la Fundación CUOMO y de otras Instituciones y Escuelas en otros países.
Sobrepasar cualquier crisis “de crecimiento” -claro está- y seguir creando, provocando, aportando, ha sido el signo de estos alumnos 46 que despedimos ahora y del colectivo de cineastas, profesores y trabajadores que los ha acompañado.
Muchachos, chichos, egresados y hasta regresados: Abran bien ojos y orejas. No hay ingenuidad en las imágenes, ni en los sonidos. Los vuestros deben ser “como el pan fresco” y “el agua limpia” para ser auténticos y fieles a ustedes y a esta Escuela que alberga Cuba, en San Tranquilino.
Confiamos en que no retrocederán cuando la angustia, las carencias y la incomprensión los acechen.
Ver, oír, vivir, soñar, filmar, mis mejores deseos para todos, los quiero, los queremos…
Susana Molina
14 de julio 2018