De paso_Enrique Colina: Una academia de cine sobre bases prácticas
6 de Marzo de 2013

Por años y debido a su programa 24xSegundo, Enrique Colina se mantuvo asociado a todo lo que el televidente cubano asociaba a cinefilia, a la relación erudita de materiales audiovisuales y los muchos discursos que corren por debajo de ellos. Es popular además su documental Jau, más que sobre los perros, sobre la relación que mantienen sus dueños con esta criatura, considerada su mejor amigo. Quizás atrae no solo porque el autor busca describir la psicología del amo, sino que también lo hace (de manera conscientemente ficcionada) y hasta da voz a la mascota. Otros prefieren su largometraje de ficción Entre ciclones.

¿Qué lo motiva a venir a la Escuela?
El dinero.
¡Solo el dinero!
Hace muchos años que trabajo aquí en la Escuela. Y efectivamente hay motivaciones materiales, pero hay otras profesionales, éticas: la necesidad de transmitir lo que uno sabe (o lo que uno piensa que sabe) a los jóvenes. Además, es una buena escuela, he dado clases en muchas y esta es una de las mejores porque su personal académico está compuesto por profesionales del cine. En otras, la base teórica se funda sobre la carencia de la práctica de lo que se enseña, se vuela muy alto pero se pierde la gravedad, que es la que permite saber cómo aplicar esa teoría en la práctica. Esto le ha impuesto a la Escuela naturalmente la selección de profesionales que al mismo tiempo sean buenos pedagogos. La Escuela desarrolla mucho las habilidades prácticas en los estudiantes. Desde que el joven empieza está trabajando y viendo la realidad a través del encuadre, eso ayuda muchísimo a la formación.

¿Qué asignatura está impartiendo?
Antes he dado talleres sobre documental, y ahora estoy impartiendo uno sobre el corto de ficción, porque es increíble el hecho de que los estudiantes en las escuelas de cine lo que pueden presentar como trabajos de graduación son los cortos de ficción, y en muchas no existen cursos sobre el relato corto en el cine y las particularidades de su puesta en escena. Entonces, se me ocurrió realizar esto en la EICTV, lo he hecho en otros lugares. Puede serles muy útil a los estudiantes porque su práctica no va a ser la de hacer un largometraje que cuenta con más tiempo para poder desarrollar un argumento.

Usted a la par de documentalista, realizador de ficción, es crítico. ¿Cuáles diría que son las ventajas y desventajas que tiene esta doble naturaleza?
Pienso que no hay ninguna contradicción siempre que el crítico tenga una fuerte formación con sentido práctico. A veces es difícil leer una buena crítica de cine porque falta la gravedad de saber cómo es que se hacen las cosas y cuáles son los condicionamientos prácticos de la realización. No significa que debemos justificar las cosas por las dificultades que tiene hacer cine, pero sí te permite comprender mejor el quehacer creativo concreto. Porque se cuenta una historia para decir algo, hay ideas detrás que son abstractas y tienes que materializarlas físicamente con el trabajo fotográfico, de sonido, es decir, con todos los elementos que son concretamente físicos. Entonces esa conciencia solamente existe en los grandes críticos. Un crítico extraordinario era André Basin. Hacer crítica no se trata de decir que la fotografía es excelente o el trabajo de los actores es malo, esas cosas que son baba. Hace falta un análisis: ¿por qué dices que la fotografía es buena, que la actuación es mala?, ¿qué funcionalidad dramática cumplen?, ¿cómo es que está trabajado el lenguaje metafórico para expresar situaciones internas de los personajes o para expresar un punto de vista de la realidad mediante elementos simbólicos? La práctica te da el norte de la calidad artística, de lo que vas a sugerirle al público como algo que debe ver va a aprender algo. En micaso el trabajo como crítico me ha ayudado mucho. Desgraciadamente no tuve mucha práctica como asistente de dirección que es la mejor manera de aprender, ni vine a una escuela tampoco. Diría que la universidad de cine que tuve fue 24xSegundo,un programa de televisión didáctico donde prácticamente tuve que descubrir por autoaprendizaje lo que le explicaba a los otros. Antes, me las tenía que explicar primero a mí mismo. Era la curiosidad que yo sentía lo,que deseaba compartir con el espectador. Ese fue el éxito del programa durante muchos años, la curiosidad de aprender.A mí me sirvió de mucho ser crítico, no para bendecir o excomulgar las obras, como muchas veces se suele hacer, sino para explicármelas y trasmitírselo a los demás.

Como profesor de la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisual cubana que es, han pasado por su aula muchos de los actuales realizadores de la Isla. ¿Cuáles diría que son las características que identifican a esta generación?
Hay varias generaciones. Hay una primera que casi toda se fue del país. Hay otras sucesivas, y una variedad grande de muchachos. La generación actual de realizadores jóvenes, como en la Muestra de Nuevos Realizadores puedes verlo, es inquieta. Ellos quieren encontrar explicaciones a la realidad conflictual en la que nacieron, porque muchos crecieron durante el Período Especial, es decir, han visto el lado negro del proceso revolucionario, y han visto también la decadencia o la decrepitud de muchos objetivos, de muchas ilusiones. Hay un elemento de desilusión grande, y esa juventud intenta explicarse el universo en el que vive y sobre el que tiene derecho a opinar. Es una realidad que está plagada de inconsecuencias, de secretismos; mantiene un espíritu de avestruz para enfrentar el otro lado de la historia de la Revolución. Hay una parte, la positiva, que nadie puede cuestionar, es la parte con la que se quedan los funcionarios o los burócratas. Pero hay otra que es la oscura, en la que hurgan estos muchachos. La juventud tiene derecho a cuestionar.

¿En qué proyecto se encuentra involucrado en estos momentos?
Estoy haciendo una documental sobre Ubre Blanca, La vaca de mármol se llama. Es una vaca que rompió record y que es un poco la vaca proletaria de nuestro país. Detrás de eso hay algo de risible, de ridículo en el tratamiento mediático que se le dio, pero hay una parte seria también y es que hubo realmente una investigación para el desarrollo de la ganadería, la genética. Sucedió como en muchas ocasiones: se toma como paradigma lo excepcional, lo que es un fenómeno.Ese es el tratamiento de la prensa con aspectos de nuestra realidad: cada vez que se produce un fenómeno que en su naturaleza es excepcional, lo toma como un ejemplo paradigmático y proyecta entonces la ilusión de que todo anda bien, de que todo es una maravilla. El documental es bastante complejo. Estoy medio trabado en cómo combinar la ironía con la seriedad y el respeto que se le debe a la gente que ha dedicado su vida a hacer trabajos útiles para el país, a crear una nueva raza de ganado. Es también una virtud de la Revolución, el desarrollo científico. Al mismo tiempo está el lado negro: que la utopía a veces sale volando, entonces pasa el tiempo y en lugar de aterrizar, se cae y se desbarata todo. Y eso es lo que hay detrás del proyecto este. ¿Cómo logro suscitar un poco de reflexión sacrílega hacia un aspecto de nuestra realidad que todavía es presente…?